Hacia un nuevo estándar en epilepsia: expertos definen en Segovia las claves para un abordaje precoz y personalizado

  • La XXII edición del Curso de Invierno de Epilepsia, impulsado por UCB, ha reunido en Segovia a más de 250 neurólogos y neuropediatras para abordar los principales retos clínicos y asistenciales de la epilepsia en España. 
  • El foco científico se ha centrado en las encefalopatías epilépticas y del desarrollo (EED), subrayando la necesidad de diagnóstico precoz, continuidad asistencial y acceso equitativo a terapias avanzadas.
  • Expertos nacionales han destacado el papel emergente de los biomarcadores en la predicción de evolución clínica, así como los avances en la comprensión neurobiológica y el manejo de síndromes complejos como el de Dravet y Lennox-Gastaut.

 

Segovia, 23 de febrero de 2025La XXII edición del Curso de Invierno de Epilepsia ha convertido a Segovia en el epicentro del debate científico sobre el futuro de la epilepsia en España. Organizado por UCB, el encuentro ha reunido a especialistas para analizar cómo el diagnóstico precoz, la identificación de biomarcadores y la continuidad asistencial pueden transformar el abordaje de las encefalopatías epilépticas y del desarrollo (EED).

El encuentro, consolidado como uno de los principales foros de debate neurocientífico en España tras más de dos décadas de trayectoria, ha reunido en La Granja de San Ildefonso a más de 250 neurólogos y neuropediatras del país con el objetivo de analizar los retos actuales de la epilepsia para mejorar su diagnóstico y abordaje multidisciplinar. El programa ha contado con la participación de figuras de primer nivel en la investigación neurológica, así como también representantes de la comunidad de pacientes

En palabras del Dr. José M. Serratosa, jefe de la Unidad de Epilepsia y coordinador del área de Neurociencias del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, y también director del curso: “El Curso de Invierno se ha consolidado como un punto de encuentro anual donde los profesionales clínicos de la neurología de España se reúnen para compartir y actualizar conocimiento que impacta directamente en la práctica clínica. Cada año estas jornadas tienen una gran acogida, lo que demuestra la necesidad de contar con espacios de colaboración para el intercambio de buenas prácticas, retos y soluciones para el futuro de la epilepsia”.

Por su parte, Angelino Ruiz, Director de la Unidad de Neurología y Enfermedades Raras en UCB Iberia, ha reafirmado la misión de la compañía con la iniciativa: “Con más de tres décadas de compromiso en neurología, UCB continúa promoviendo foros científicos independientes que favorecen la actualización clínica, la investigación traslacional y el acceso a innovación terapéutica en epilepsia”.

Las encefalopatías epilépticas y del desarrollo (EED): protagonistas de las jornadas

En esta edición del encuentro, los profesionales han puesto foco en un grupo heterogéneo de formas de epilepsia poco frecuentes: las encefalopatías epilépticas y del desarrollo (EED). Las EED engloban a una variedad de formas de epilepsia desarrolladas en la infancia que provocan crisis complejas e impactan en el desarrollo cognitivo y conductual de los pacientes. Uno de sus principales retos es su detección, por lo que el diagnóstico temprano se ha destacado como un elemento clave para favorecer un mejor pronóstico y apoyar a las familias. Otro desafío fundamental es garantizar que todos los pacientes tengan acceso a tratamientos avanzados, con el objetivo de mejorar la atención, el manejo de la enfermedad y, en última instancia, su calidad de vida.

En esta edición, los especialistas han puesto el foco en las encefalopatías epilépticas y del desarrollo (EED), consideradas entre las formas más complejas y devastadoras de epilepsia. Estas patologías, de inicio infantil, no solo generan crisis refractarias, sino que condicionan el desarrollo neurológico y la autonomía futura del paciente.

El consenso fue claro: cada retraso diagnóstico supone una pérdida de oportunidad terapéutica. Por ello, el diagnóstico temprano y el acceso a terapias avanzadas se posicionan como ejes estratégicos para transformar la evolución de la enfermedad y el impacto en las familias. Para ello, los expertos han profundizado en el conocimiento de síndromes específicos, como el de Dravet y Lennox-Gastaut.

“Las EED representan uno de los mayores desafíos de la epileptología moderna. El niño que tratamos hoy es el adulto del mañana, y si logramos frenar las crisis e incluso la actividad epileptiforme en algunos pacientes, en etapas críticas del desarrollo, no solo podemos mejorar el diagnóstico, sino que estaremos más cerca de transformar el pronóstico de la enfermedad y, con ello, la trayectoria vital y la autonomía futura del paciente y sus familiares. Además, es fundamental recordar que aún existen numerosos pacientes adultos sin un diagnóstico adecuado. Una reevaluación clínica puede marcar una diferencia sustancial en su día a día y permitir un manejo más apropiado de su epilepsia”, ha apuntado durante el curso el Dr. Vicente Villanueva, jefe de Sección de la Unidad de Epilepsia Refractaria del Hospital Universitario y Politécnico La Fe y uno de los ponentes del curso.

Enfoque multidisciplinar: del manejo de crisis a la intersección entre migraña y epilepsia

Más allá del foco en las EED, el programa científico planteado en esta edición ha incluido sesiones de vanguardia sobre biomarcadores o la teoría neuronal, el manejo de las crisis prolongadas como punto crítico en el cuidado de los pacientes con EED, las encefalitis autoinmunes, las epilepsias reflejas y la definición operacional actual de las EED.

Esta edición del Curso de Invierno de Epilepsia también ha dedicado un espacio a la compleja relación entre migraña y epilepsia, donde el Dr. Jesús Porta, presidente de la Sociedad Española de Neurología, ha explorado mecanismos comunes y estrategias terapéuticas compartidas. Asimismo, se ha promovido el debate sobre la evolución de los fármacos antiepilépticos y el cambio de paradigma en el tratamiento farmacológico global.

Con todo, el XXII Curso de Invierno reafirma la necesidad de integrar ciencia básica, práctica clínica y acceso terapéutico para avanzar hacia un modelo de atención más personalizado, equitativo y basado en evidencia.